Vecinos interesantes (5): La esquina de enfrente

Vecinos interesantes (5): La esquina de enfrente

El Pabellón Argentino fue instalado en el predio que había ocupado durante muchos años el Cuartel del Retiro, sobre la ceja de la barranca frente a la plaza San Martín. Allí, el Libertador había formado a sus granaderos. La fachada principal daba sobre la calle Arenales, en ese entonces abierta de Maipú a Florida; la galería de arcos continuaba sobre la bajada de la calle Maipú. El contrato firmado en febrero de 1893 por la empresa Juan Waldorp y Cía. para el armado y licitación del Pabellón incluía el requerimiento de demoler el cuartel.

En esta foto, probablemente de diez años antes, en 1883, cuando se le había agregado ese primer piso a la fachada principal, todavía no se había terminado la escalinata de acceso en la esquina de Maipú y Arenales que se ve en imágenes posteriores.

AGN Colección Witcomb Inventario Nº 401

Retrocedemos aún más en el tiempo para mirar la esquina de enfrente, cruzando la calle Maipú. El plano del Catastro Beare, realizado en 1861, muestra allí un espacio vacío en esa gran manzana que se corresponde con las cuatro actualmente delimitadas por Esmeralda, Libertador, Maipú y Arenales. Juncal no llegaba entonces al Bajo, solamente hasta Esmeralda, y tampoco existía la actual Basavilbaso. Como la describe Maxine Hanon, se la conocía como «la quinta de Azcuénaga», había pertenecido desde 1757 a Domingo de Basavilbaso, y allí se había instalado una cervecería o jabonería. Su hijo Manuel arrendaba distintas fracciones de la propiedad. Al fallecer en 1794, la heredó su única hija Justa Rufina, quien al año siguiente contrajo matrimonio con su primo hermano, Miguel de Azcuénaga, de gran trayectoria en los eventos de 1806-1807. La quinta, en palabras de Ricardo Hogg, fue en la segunda invasión «teatro de la batalla, golpeada por los cañonazos, ocupada por los británicos, convertida en precario hospital de sangre y finalmente utilizada como centro de operaciones» por el general Whitelocke.

Catastro Beare Unificado (det.), © Bruno Correia

Fallecido Azcuénaga en 1833, la quinta se dividió entre sus tres hijos. La gran propiedad sobre la ceja de la barranca desde Esmeralda hasta Maipú (marcada Parcela I en el plano), pertenecía a Antonia Azcuénaga de Lozano. Incluía la parte edificada (en rojo), que correspondía a la carpintería mecánica instalada allí en 1857 por el ingeniero francés Émile Landois; la describe Antonio Pillado en su Guía de 1864, su dirección era entonces Arenales 39.
La parte de la barranca hacia el Bajo (Parcela II), la cedió a su hermana Manuela Azcuénaga de Olaguer Feliú, quien junto con su otro hermano Miguel José eran los propietarios del terreno bajando del Cuartel del Retiro (en marrón), en la manzana cruzando Maipú (Parcela III). No se había abierto todavía la prolongación en diagonal de la calle Florida hasta el Bajo, que luego se llamaría Pasaje Falucho. La finca marcada IV, a la izquierda sobre Esmeralda, donde hoy se levanta el Estrugamou, era de Andrea Ibáñez de Anchorena y no era parte de la quinta.

Esta vista del cuartel, de alrededor de 1885 porque fue tomada desde la cima de la gruta de rocaille que «adornaba» la plaza, terminada ese año, muestra en el extremo izquierdo un edificio, en esta esquina norte de Arenales y Maipú. Por el almenado de la entrada y la pintura del zócalo, remedando los del cuartel, tal vez el Ejército arrendaría este predio y fue erigido cuando aquél se refaccionó en 1883.

Fototipia G. Kraft – XB1989_203_016

El edificio aparece en la esquina inferior derecha del recuadro punteado en azul, en una mensura firmada por J. M. Cagnoni, con fecha marzo de 1887, publicada en la Guía de cartografía histórica de la ciudad de Buenos Aires, referencia de Sergio Pedro Recouvreux, a quien agradezco. Un dato interesante es que además de mostrar la proyectada apertura de la calle Basavilbaso entre Juncal y Arenales, también se consideraba la prolongación de esta última en línea recta, atravesando esa esquina y llegando hasta la continuación de Florida, la diagonal que atravesaba esa otra manzana, luego llamada Pasaje Falucho. De haberse hecho, no se habría construido allí la casa de Magdalena Dorrego de Ortiz Basualdo.

Ese muro se ve también en una fotografía de Samuel Boote, detrás del monumento al Libertador, que oculta la entrada. Aparentemente se extendía hacia Esmeralda; recordamos que Basavilbaso todavía no se había abierto.

Autor: Samuel Boote

Una imagen muy parecida – tal vez la misma, retocada – adorna la esquina inferior izquierda de una postal coloreada; lleva un mensaje fechado en agosto de 1899, y allí también se ve ese muro pero la foto original utilizada debe ser varios años anterior.

Una foto de maniobras frente al cuartel muestra grandes cambios, pese a ser de la misma época, ya que la gruta se ve recién terminada, sin la frondosa vegetación que adquiriría después.

AGN Colección Witcomb Inventario Nº 581

Ampliando un detalle, detrás de los carros de la izquierda (no del que está movido) se ve uno de los grandes postes del cerco de ese extremo de la plaza, al que se le había agregado un bonito farol. Más atrás, el muro sobre Esmeralda que rodeaba el predio de la media manzana de esa calle, Sargento Cabral, Suipacha y Arenales, donde se levantaba el chalet prefabricado de Fabián Gómez Anchorena, a la izquierda de la gruta. Lo que se ve detrás del carro movido es la calle Arenales, antes de hacer el codo donde se abriría Basavilbaso años después. Todavía no existía la gran casa de altos de los Pereyra Iraola en Arenales y Esmeralda; al fondo a la derecha, la cúpula del Socorro.

Esta foto, donde se ve en la plaza el chalet instalado por Bieckert e inaugurado en enero de 1892 para el expendio de cerveza, es anterior a fines de 1893, porque todavía estaba el cuartel. El edificio almenado de la esquina ya había sido demolido, pero se ven los muros blancos de la estructura que había alojado a la carpintería mecánica con su chimenea, tal como aparece en el plano de Beare. Según la Guía Kunz, en 1885 era la Carrosería (sic) de París, de Luis Sauze y Cía., una fábrica de carruajes.

AGN Colección Witcomb – Inventario Nº 285 (det.)

Otra vista de esta esquina, de 1894 o posterior porque ya estaba instalado el Pabellón, muestra el terreno cercado, con un portón de madera. Tomada desde la gruta, vemos el elegante restaurant diseñado por Carlo Morra que cerraba el predio del Pabellón Argentino sobre la calle Maipú. En el centro, la gran chimenea de la usina que suministraba electricidad al nuevo complejo. Las dos de la izquierda pertenecían a la Primitiva Compañía de Gas, en la actual plaza Fuerza Aérea, y proveía gas de alumbrado a la ciudad. Así debe haber visto este terreno doña Magdalena Dorrego de Ortiz Basualdo, quien lo compró por 1901 para su casa, diseñada por Jules Dormal y terminada en 1903.

AGN Documentos Fotográficos – Inventario Nº 331 (det.)

Una bonita palmera, aparentemente del género Phoenix, plantada en la cabecera de la barranca de la calle Maipú en marzo de 1895, cuando se adornó esa cuadra con un afrancesado parterre, fue mudo testigo de su entorno durante casi treinta y cinco años. No se la ve en la foto anterior por estar fuera de cuadro a la derecha, pero aparece en una foto de Harry Grant Olds. Esta imagen figura en gran número de postales de diferentes editores, inclusive una fechada 1º de octubre de 1903. Posiblemente sea varios años anterior.

Foto publicada en agosto de 1899 en la revista Iris, muestra el sorteo de conscriptos de la clase 1878. Sorprende ver parte del cerco del monumento en el suelo. Se ve la palmera detrás del público y parece más alta que en la foto anterior. La casa de altos a la derecha de la palmera era Maipú 1220, que señalamos por lo que se verá al final. Pese a la falta de nitidez, en el extremo derecho de la foto se ve la cúpula del hotel, en la esquina de Juncal.

La flamante mansión de la Sra. de Ortiz Basualdo, terminada en 1903, en una foto de esa época porque todavía no se había construido la gran casa encargada por Mercedes Castellanos de Anchorena a Alejandro Christophersen; vemos a la izquierda el muro del terreno todavía vacío – se remató recién en abril de 1905.

Eran dos viviendas independientes en un mismo cuerpo, una con entrada por Arenales 733, donde vivían la Sra. de Ortiz Basualdo, su hija Inés, viuda de Peña, y su nieta Elisa Peña, quien contrajo matrimonio con Manuel de Uribelarrea en mayo de 1904, en el oratorio de la casa.

Se ve la palmera algo más crecida en esta foto, probablemente del invierno de 1894 por los arbolitos pelados, mostrando la otra fachada de la casa. La palmera oculta la puerta de entrada de la otra residencia, Maipú 1210; tomaba las tres primeras ventanas sobre Arenales desde esa calle. Allí vivía otro de los hijos de la Sra. de Ortiz Basualdo, Carlos, casado con Matilde Anchorena Castellanos, hija de doña Mercedes. La luminaria y el banco a su lado son los mismos de la primera foto de la palmera.

La Sra. de Anchorena vivía en Florida y Charcas; visitando a su hija y a su consuegra, debe haber concebido la idea de hacer construir su nueva casa en el terreno vecino, cruzando Basavilbaso.

Otra vista de la fachada sobre Maipú, donde se aprecian los cristales del gran jardín de invierno en el contrafrente de la casa y el pequeño parque, compartidos por ambas viviendas. La casa de altos de la derecha es Maipú 1220, mencionada antes; entre 1905 y 1907 vivían allí Adolfo R. Villatte y su esposa Desideria Racedo, ya que dieron ese domicilio en los bautismos de sus hijos María Cristina (28/9/1905) y Eduardo Lucio (16/10/190), en el Socorro.

Otra imagen contemporánea de las anteriores, debida a Eugenio Avanzi. A la derecha, la esquina del restaurant.

Algo más crecida la palmera en esta foto de Artuto Boote, gentileza de Daniel Sale, de alrededor de 1905.

Arturo Boote, Colección Daniel Sale

Más alta en esta notable vista de las dos casas.

Y aún más en esta otra, de alrededor de 1920.

En 1924 se dividieron formalmente las dos viviendas – un treillage indica la línea de separación. La propietaria de Maipú 1210, Matilde Anchorena, habiendo enviudado en 1910 contrajo segundas nupcias con François Verstraeten en 1914, con quien tuvo dos hijos. Modificó su parte del jardín de invierno posterior, y agregó un garage debajo de su sección del jardín.

La escultura que se ve en el extremo izquierdo de la foto anterior era Creugas, copia de uno de los pugilistas de Antonio Canova. Junto con sus Las Tres Gracias decoraban el parterre de la bajada de Maipú. Su pendant, Damoxenos, estaba en el otro extremo, hacia Juncal.

© Bonhams Skinner

Se ven las esculturas y la palmera en dos fotos aéreas, tal vez del mismo vuelo del intrépido dúo Broszeit-Borra, anteriores a 1925 porque todavía no se había erigido el monumento a Alem al pie del parterre de Maipú.

Enrique Broszeit-Juan Bautista Borra ca. 1924, fuente Colección Familia Borra
Enrique Broszeit-Juan Bautista Borra ca. 1924 (detalle), fuente Colección Familia Borra

Otra vista del conjunto, gentileza de Cristina Corsini.

Al instalar el monumento a Alem al pie del parterre en 1925 se retiraron las palmeras y los pugilistas. Hoy se los encuentra, en bastante mal estado, en el Paseo República de Filipinas, avenida de los Incas, Belgrano.

Esta foto muestra otros cambios – la Sra. de Verstraeten hizo instalar un gran treillage en la medianera con Maipú 1220, que aparece no solamente con una diferente fachada, sino con el agregado de una mansarda. No está claro si fue un arreglo parcial o si la casa original fue demolida y reemplazada por esta otra. En 1920 había sido la embajada de Colombia; en los años ’50, era el Instituto Francés de Estudios Superiores, fundado por Roger Caillois, donde Borges, ya ciego, daba conferencias.

AGN

Otra vista, de 1937.

La Sra. de Uribelarrea, propietaria de Arenales 733, falleció en noviembre de 1943, dejando diez hijos; ninguno habría podido, aunque hubiera querido, mantener semejante edificio. En plena Segunda Guerra Mundial, habiendo fracasado todos los intentos de vender esa parte a la Municipalidad de Buenos Aires, al gobierno nacional o al de algún país que la quisiera como embajada, fue demolida en 1945, como se ve en la siguiente foto, pese a la baja definición.

El predio se dividió en tres lotes – uno sobre Arenales, otro sobre Basavilbaso y el tercero en la esquina de ambas calles. Los dos últimos fueron adquiridos por don Herminio Arrieta, quien hizo construir sendos edificios de departamentos, terminados por 1951.

AGN Departamento Fotográfico – Inv. Nº 221072 (det.)

La propietaria de Maipú 1210 vivió muchos años allí con su marido y sus dos hijos, ambos casados y con numerosa descendencia. Foto gentileza de Marcelo Caradonna.

Museo de la Ciudad – donación Cánepa, Inv. Nº CC – 016

En 1964, una de esas familias dejó el edificio, y los restantes en 1966. Permaneció desocupado hasta la muerte de su propietaria en 1969, cuando fue demolido.

Autor: Sameer Makarius

Finalmente desaparecida la casa, con el nuevo Sheraton Hotel como testigo.

En esta esquina de Arenales y Maipú se levantó el edificio American Express, diseño de Álvarez, Lanuzzi y Colombo, terminado en 1989. No solamente ocupó el predio de Maipú 1210 sino que también tomó ese tercer lote de Arenales 733, que había quedado baldío desde la demolición, y el del edificio siguiente en la bajada de Maipú, el 1220.

Muy criticado, me parece una elegante solución al serio problema que planteaba la integración de este espacio.

Fuentes

Bibliografía

  • Hanon, Maxine, Buenos Ayres desde las quintas de Retiro a Recoleta (1580-1890), Buenos Aires, El Jagüel, 2000
  • Mayer, Edelmiro, Gran Guía de la Ciudad de Buenos Aires (1886), Buenos Aires, Hugo Kunz y Cía., 1885
  • Pillado, Antonio, Diccionario de Buenos Aires o sea Guía de Forasteros, Buenos Aires, Imprenta del Porvenir, 1864

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