El teatrito celeste
En el interior del Pabellón Argentino ocupaba la mitad de la planta baja el precioso teatro llamado celeste por ser oro y azul su color, en el que ha habido representaciones, grandes conciertos, bailes, etc.
La Ilustración Artística, Barcelona, 21 de febrero de 1898
En julio de 1892 comenzaron a circular comentarios en los diarios porteños sobre un proyecto de instalar el Pabellón Argentino frente a la plaza San Martín. Los cientos de bultos conteniendo las partes del edificio habían llegado de Francia en noviembre de 1890. Yacían en depósitos, con excepción de los grandes grupos de bronce de Louis-Ernest Barrias que coronaban los pilones esquineros en París. Habían sido instalados de a pares en la explanada norte de la Casa Rosada y en el parque Tres de Febrero.
El proyecto presentado a la Municipalidad capitalina se debía a Carlo Morra, arquitecto italiano radicado en Argentina, y proponía estrenar el rearmado edificio con una exhibición preliminar de los productos destinados a la gran Exposición Mundial Colombina de Chicago, a inaugurarse el 1 de mayo de 1893. Enviado al Congreso, fue largamente discutido y cuestionado. Pasaron varios meses y finalmente en diciembre se decidió sacarlo a licitación. La obtuvo la empresa Juan Waldorp y Cía., siendo Morra uno de los socios, y el contrato se firmó en marzo de 1893.
Un artículo en La Nación del 11 de abril de 1894, días antes de la inauguración, describe al complejo, diseñado como un centro de espectáculos, exposiciones y entretenimientos:
El establecimiento cuenta ya con los siguientes atractivos: orquesta de profesores dirigida por el maestro Ismaël; teatro en que funcionarán una compañía lírica y otra dramática y de zarzuela, exposición permanente, restaurant, confiterías, metempsicosis, linterna mágica, teatro Guignol, lago para que los niños hagan hagan navegar vaporcitos calentados con aguardiente, jardines en que habrá cochecitos tirados por cabras, carneros y avestruces, tambo, etc. También hay un tiro con blancos movibles, como no existe en Buenos Aires otro, por su organización y arreglo. Se publicará diariamente el programa de las diversiones y espectáculos y los precios de entrada.
Otro, del día 15, describe el teatro:
El pequeño teatro, una joya de buen gusto, todo blanco y oro con adornos de terciopelo celeste, obra del arquitecto Sr. Morra, fué muy ponderado, así como el restaurant, cuyos planos y decorado pertenecen al mismo caballero.
Un plano de la instalación del alumbrado eléctrico del pabellón de la empresa Juan Waldorp y Cía. muestra la ubicación del teatrito ocupando el ala derecha de la planta baja.

Investigación de la Arquitectura Pública. AABE- Agencia de Administración de Bienes del
Estado.
Cinco palcos a cada lado, con sendas escaleras de acceso, y una gran araña de treinta luces sobre la platea, más un elaborado sistema de iluminación sobre el escenario. El plano está fechado diciembre de 1894 pero debe referirse a alguna modificación, porque el teatro estaba desde el inicio.
Fotos de Ortega y Vargas publicadas en la revista Buenos Aires lo muestran en ocasión de la Exposición Vinícola Italiana de mayo de 1896; fueron descubiertas por Cristina Corsini, a quien agradezco. La decoración, en dorado sobre blanco, usaba los mismos motivos autóctonos empleados en el exterior e interior del pabellón, y que habían sido enviados a París desde el Museo de Ciencia Naturales de La Plata.

En esta imagen se ven arriba de los palcos dos versiones del felino que aparece en el friso del basamento del edificio, y en el extremo derecho la flecha de dos puntas que se ve también en columnas interiores.

El escenario, decorado con banderas italianas y argentinas en la ceremonia de entrega de premios.

Las crónicas periodísticas con los programas de conciertos y espectáculos presentan la actividad del teatrito, pero nunca se logró alcanzar el nivel de asistencia de público que habrían hecho redituable al complejo. Una nota en el diario Tribuna del 17 de abril de 1894, pocos días después de la inauguración, ya lo señalaba:
Concurrido por numerosas familias estuvo ayer durante el dia el Pabellón Argentino, siendo lástima no lo estuviese tanto por la noche, á pesar de que estaba anunciada la inauguracion del precioso teatrito. Este es una verdadera joya, construido á todo costo y con el más exquisito gusto en el decorado. Es una pequeña salita pintada de blanco y oro, siendo las cortinas y demás colgaduras de pelouche celeste. Tiene capacidad como para 250 personas, entre sus 8 (sic) palquitos y la platea. El programa fué totalmente cumplido, excepcion hecha del monólogo anunciado por el señor Julián Romea, que no pudo decirlo por tener que trabajar en la Zarzuela á la misma hora que debia hacerlo en el Pabellón.
Si bien la concurrencia no fué muy numerosa, en cambio era de lo más selecto. Entre las familias presentes recordamos las de Quintana, Hale, Pearson, Urquiza, Victorica, Uriburu, Morra, Castells, del Campo, Costa é infinidad que se nos escapan. Es de esperar que en lo sucesivo afluirá mas concurrencia de noche, pues es un sitio agradabilísimo y lleno de encantos como para pasar un par de horas.
Cuando el Pabellón fue transferido a la Unión Industrial en agosto de 1900 para instalar allí sus oficinas y el Museo de Productos Nacionales, el teatrito fue desmontado, poniendo fin a su breve trayectoria.
Fuentes
- Solsana, Justo, “Fiestas españolas en Buenos Aires”, La Ilustración Artística (Barcelona), Año XVII Nº 843, 21/2/1898
- La Nación, Año XXV Nº 7312, 11/4 y Nº 7316, 15/4/1894
- Buenos Aires, Año II Nº 57, 10/5/1896
- Tribuna, Año III Nº 901, 17/4/1894
Excelente investigación. Muy interesante. Parece increíble que lo tirararan
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Valioso rescate de crónicas y datos de un – por mi – desconocido. efímero y encantador rincón del desaparecido Pabellón.
Gracias por esta verdadera perlita del viejo Buenos Aires.
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Excelente investigación e informe. Muchas gracias Alejandro. Espero el próximo artículo…
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Impecable trabajo de investigación y siempre algo nuevo por descubrir acerca de nuestro querido y añorado Pabellón con documentación fotográfica acorde. Un lujo.
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