Vecinos interesantes (6): El chalet/cervecería de Bieckert
El 20 de diciembre de 1891 La Prensa informaba que la compañía de cervecería Bieckert Limitada se había presentado a la Intendencia proponiendo establecer un kiosko en la plaza San Martín, en un lugar a determinar por la Municipalidad, destinado a la venta de helados, cerveza y toda clase de bebidas. La construcción ocuparía solamente 20 m2, pero el expendio se realizaría en toda la plaza, colocándose mesas y sillas en las calles y avenidas de la misma.
La empresa solicitaba que la Municipalidad mantuviera una banda de música desde las 8 a las 12 de la noche; en días festivos y domingos, el expendio se haría desde las 3 de la tarde. Ningún otro permiso análogo debía ser concedido por la Municipalidad durante cinco años, vencidos los cuales recibiría en compensación el chalet que se construyera. Finalmente requería que se repusiera el alumbrado en todos los picos de gas que se hallaban suprimidos por economía, quedando a cargo de los proponentes la iluminación del chalet.
Como muestra la foto, el chalet se ubicó en la plaza sobre la calle Arenales, frente a la cabecera de la barranca de Maipú. A la izquierda, el cuartel del Retiro y detrás, en sombras, la casa Villar.


Fue diseñado por el francés Albert Prunières, empresario de construcciones rústicas en Sannois (departamento de Seine-et-Oise), quien había presentado en 1889 en la Exposición Universal de París, en la parte oriental del parque del Trocadero donde se alojaba la Exposición Forestal y Hortícola, una elegante Estación de caza (Rendez-vous de chasse), realizada «con troncos y trozos de árboles en su estado natural, empleando las infinitas variedades que pueblan los bosques de Francia». La nota en La Ilustración Española y Americana concluye indicando que «por su perfecta elegancia y su trabajo delicado, es modelo de rústicos edificios destinados a decorar los parques de los châteaux y de las ricas villas señoriales de Francia.»
El 30 de diciembre La Prensa indicaba que el chalet se inauguraría el 1º de enero de 1892, estando muy avanzados los trabajos. Al día siguiente se realizaría el ensayo general de luz eléctrica que iluminaría a giorno la plaza durante las horas de reunión, mediante cuatro arcos voltaicos de 100 bujías cada uno. Era provista por la casa de los señores Rufino Varela y Cía., desde su usina en la calle Charcas y Paseo de Julio.
El chalet tuvo un gran éxito de público y de prensa, y funcionó hasta el 17 de marzo, cuando fue clausurado hasta la siguiente temporada estival con un concierto de dos bandas de música y fuegos artificiales debidos al pirotécnico Antonio Pirate. El 19, The Standard publicaba una simpática reseña:
The closing of the Chalet season in Plaza San Martin on Thursday night attracted an enormous crowd. To the dulcet sounds of a «banda de musica» ten thousand bottles of beer were uncorked and swallowed, and as many rockets sent fizzing on high. The fun was kept up till 11 o’clock, when bedwards was the order of the night.
El cierre de temporada del Chalet en la Plaza San Martín atrajo la noche de este jueves una multitudinaria concurrencia. Al dulce son de una «banda de música» diez mil botellas de cerveza fueron descorchadas e ingeridas, y otros tantos cohetes lanzados a lo alto. La diversión se mantuvo hasta las 11, cuando ir a dormir fue la orden de la noche.
El chalet todavía estaba a fines de 1893, porque se lo ve en esta foto con el Pabellón Argentino, aparentemente terminado, detrás.

Durante muchos años creí que luego de inaugurado el Pabellón, el chalet había sido trasladado a la explanada trasera del mismo, donde se lo ve en la siguiente foto, a la derecha.

Veía el «sombrerito» en el techo, pero pensaba que era un ventilete, agregado cuando la mudanza. Sin embargo, no era al chalet de Bieckert sino otro, muy parecido y tal vez, también debido a Prunières, instalado para la Exposición Vinícola Italiana, realizada en el Pabellón en mayo de 1896.

Lo había encargado la empresa Augugliaro, Lamia y Cía., de Trapani, Sicilia, como lo explica la nota en La Ilustración Sud-Americana. También tenían una importante instalación en el interior del Pabellón.

Muchos autores escriben que el elegante restaurant diseñado por Carlos Morra, que cerraba el predio del Pabellón del lado de Maipú, era la cervecería de Bieckert. La confusión con el chalet instalado en la plaza San Martín se arrastra desde hace años y suele reaparecer en posteos actuales. Esperamos haber disipado esas dudas.
Fuentes
- Archivo General de la Nación, Buenos Aires. Departamento de Documentos Fotográficos
- Buenos Aires Museo, Departamento de Documentos Fotográficos
- La Ilustración Española y Americana, año XXXIII, Nº XXIV, Madrid, 30 de junio de 1899, págs. 379 y 388
- La Ilustración Sud-Americana, año IV, Nº 85, Buenos Aires, 1º de julio de 1896, págs. 303 y 304
- La Prensa, Buenos Aires, varias fechas
- The Standard, Buenos Aires
Muy interesante.La gente de Bieckert tiene esta historia?.Tal vez no. En Ferrum nadie tenía la historia de la empresa que fue muy importante. En enlozados hizo los escudos de la municipalidad que estaban en la vía pública con afiches grandes.También fundían el cuerpo. Y cuando yo me hice cargo de la Gcia fabricabamos medio millón de piezas de menaje enlozado.Eso cambió en todo el mundo. En un momento estuvo entre las empresas mas grandes del mundo en sanitarios. Yo tuve que echar al último Tornquist que quedaba. Un pibe divino que me miró como diciendo – si tenes razón.- Y me dio un abrazo. Historias que a nadie le interesa. Y tengo muchas.
Me alegró saber que estás bien… y de montañismo….nada. Abrazo jorge
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Buena pregunta… habría que buscar un contacto en Bieckert. Gracias por el mensaje y gran abrazo!
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voy a ver si en el club hay alguien relacionado con Bieckert.
abz
jorge
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Jorge, seguro que a Alejandro y a mí nos encantaría escuchar esas historias. Ferrum también hacia (entre otras cosas) las tapas eslozadas redondas de las mesas de publicidad de Cigarrillos 43 y otras mas pequeñas que también se colgaban en las paredes.
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Genial Alejandro, como siempre.
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Muchas gracias, Daniel!
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Extraordinario desde todo punto de vista…diría que sorprendente!
Gracias!
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Muchas gracias, Alicia!
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Excelente!
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Gracias, Susy!
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