Cerámicos
Comenzamos mirando cómo estaba construido el Pabellón, diseñado por el arquitecto francés Albert Ballu. Cuatro fotos del CeDIAP muestran la estructura en el desolado invierno de París. Pese a que la primera está rotulada «Detalle de la construcción», la fecha impresa (octubre 1919 en esta, agosto de ese año en las otras) es obviamente incorrecta – salvo que se refiera a la del ingreso de las imágenes a los archivos del M.O.P. Plantea una interesante pregunta: ¿Son entonces realmente de su construcción, a fines de 1888, o de su desarmado, en marzo de 1890? Me inclino por la primera, por el aspecto del entorno y porque habría sido cuando existía real interés en mostrar el progreso de la obra.
Según La Semaine des constructeurs del 1º de diciembre de 1888, el basamento de mampostería ya estaba terminado, lo que permite fechar la siguiente a partir de ese mes. Tiene la distinción de ser la primera fotografía que se conserva de este edificio. Se habían instalado las vigas y columnas de parte de la planta baja y se estaba trabajando en el núcleo de la sección central. Tres grúas de la época, notable contraste con las gigantescas que se ven en las obras actuales.

Las tres siguientes son posteriores, con la estructura mucho más avanzada. La que muestra la fachada delantera revela que las «paredes» eran en realidad un entablonado de madera.

Una vista del interior del primer piso, tomada desde el extremo izquierdo (sudoeste), permite ver mejor ese entablonado; el techo, con las grandes aperturas en cada ala, cerradas con vidrios; la sección de ladrillo vidriado en el piso, que permitía iluminar la planta baja, y detrás, fantasmal, la magnífica torre de Gustave Eiffel – un himno al hierro forjado.

La cuarta foto muestra la fachada trasera. Es posterior a la segunda, porque a la izquierda ya aparece el pilón esquinero; el cerramiento de la pared de la planta baja está terminado del lado derecho y debajo de la lona que cubre el cupulín se ve instalada la faja de su tambor.

Era el borde del predio de la exposición sobre el quai d’Orsay, con el Sena fuera de cuadro a la izquierda. Las vías eran del ferrocarril Decauville, que transportaba visitantes entre dos sitios de la muestra – este (el Champ de Mars) y el de los Invalides. La escalinata de la derecha llevaba al puente peatonal sobre las vías; se lo ve en el extremo izquierdo de la segunda foto.
Ballu resolvió el problema de las aperturas de las vigas y columnas del esqueleto de hierro cubriéndolas exteriormente con diversos tipos de placas cerámicas, como las que aparecen ya colocadas en la planta baja, como zócalo de las ventanas con vitrales.
Proveedores
En su fondo Exposición de París, el AGN conserva copias de los pliegos de especificaciones (cahiers des charges), preparados por el estudio de Ballu, para casi todos los rubros de la obra. Falta el de los cerámicos, pero están las copias de los presupuestos de las empresas elegidas en las tres categorías, aprobados por Ballu y por Eugenio Cambacérès, delegado en París de la comisión directiva: Lœbnitz para las terracotas, Parvillée para las lozas y porcelanas, y Muller para los gres.



AGN Sala VII Documentos Escritos, Fondo Exposición de París, Legajo Nº 3586
Lœbnitz
Jules Lœbnitz (1836-1895) estaba desde 1857 al frente de la compañía fundada en 1833 por Jean-Baptiste Pichenot, segundo marido de su abuela materna. Ubicada en París, en la rue de la Pierre Levée, hoy en día es un edificio reciclado de departamentos que conserva la fachada, decorada con sus productos.

La empresa había desarrollado una técnica que permitía obtener grandes piezas que no se deformaban ni agrietaban en la cocción (ingerçable, en francés.)
Como indica su presupuesto del 27 de noviembre de 1888, cotizaron 24.450 francos para proveer los items 1 a 11, 16 y 17, o sea trece en total, pero lamentablemente no los describe. El monto tenía en cuenta el desarmado y rearmado posteriores del edificio, estimando eventuales roturas.
Una lámina de su catálogo, gentileza de Laurent Noet, a quien agradezco, está titulada Motivos principales en terracota o terracota esmaltada empleados en la decoración de diversos palacios y edificios de la Exposición Universal de 1889. Aparecen varios del Pabellón Argentino, junto con los de otros edificios de la muestra, como los palacios de Bellas Artes y Artes Liberales, el de Argel, también diseñado por Ballu, la Casa Asiria de la Historia de la Habitación, etc.

Indicamos dónde estaban ubicadas las piezas que figuran en la lámina.

La utilizada en los zócalos de las ventanas, mencionada antes, era de 1,50 m de alto y tenía tres variantes. Vemos a la ilustrada en el catálogo, por triplicado, bajo la ventana central de las fachadas laterales. En cambio, las ventanas que la flanqueaban llevaban una versión más ancha, donde el motivo circular era triple. Las de las ventanas de las fachadas delantera y trasera, en la siguiente foto, eran más angostas, sin las fajas verticales a cada lado del motivo central.


El gran ventanal central de la fachada trasera también lucía la representada en la lámina, por triplicado.

Como vimos en Motivos autóctonos, el Museo de La Plata había enviado a París diseños del altiplano a ser usados en la decoración del Pabellón. La lámina presenta la pieza esquinera con el personaje sacrificador que se utilizó por duplicado en ambas fachadas laterales, balanceada en su extremo delgado con un cabujón de terracota de 25 cm.


Las metopas decoraban los fajones interiores de los tres arcos de la fachada principal. Tenían un diseño de base en cada extremo, incorporando otro motivo autóctono en sus costados que no había detectado hasta ahora. Seguía hacia arriba, repetido, el motivo principal, completando el arco.


El friso superior del pabellón llevaba espigas decorativas con el escudo nacional en terracota esmaltada, coronadas con una «piña» del mismo material, de color celeste. La orla de terracota del escudo que se ve en la foto tal vez fuera también obra de Lœbnitz.



Como ya vimos en Colores, se conservan dos ejemplares de la «piña» en el Museo Histórico Cornelio de Saavedra.
El friso superior de los cuatro pilones esquineros estaba decorado con medallones representando a las provincias argentinas, diseñados por el escultor Daniel Dupuis. Estaban flanqueados por placas rectangulares, también de Lœbnitz; una se conserva en el Museo Saavedra.



Parvillée
Los hermanos Achille y Louis Parvillée tenían su fábrica de lozas y porcelanas en 46, rue Caulaincourt, cerca del cementerio de Montmartre; hoy se ve allí un edificio de departamentos. Su cotización de 43.560 francos, con fecha 18 de noviembre de 1888, enumera y describe siete items, los Nº 22 a 28:
Nº 22 – Banda circular de los cupulines
Nº 23 – Dovelas de los grandes arcos de las cuatro fachadas
Nº 24 – Empalmes idem con las precedentes
Nº 25 – Grandes marcos de las loggias de las alas
Nº 26 – Revestimientos del 1er piso
Nº 27 – Pilones intermediarios y metopas
Nº 28 – Pilones de las esquinas

Vemos el primer item, la banda circular de los cupulines (Nº 22), donde alternaban cabujones semiesféricos de vidrio, color rosa al oro, con otros, poliédricos, de vidrio color ópalo, ambos provistos por la empresa Néret. Su presupuesto, sin embargo, describe algo diferente: ovalados color ópalo, de 60 x 30 cm, y facetados, color rosa al oro con reflejos metálicos. La vemos en París y en Buenos Aires, cuando ya había perdido las incrustaciones oscuras



La siguiente foto muestra dovelas, metopas y empalmes. Las dos primeras llevaban sobre la loza cabujones de vidrio de color, verde y rosa al oro, respectivamente, también provistos por Néret. Cubrían lamparitas eléctricas, que se encendían al anochecer.
Los empalmes, en loza, alternaban un ancho cartucho liso con diferentes motivos decorativos.
Los pilones de las esquinas y los intermedios de las fachadas laterales llevaban placas con un mismo motivo, el Nº 28 del listado, en dos anchos diferentes, según su ubicación. La opinión de Maurice Brincourt fue bastante negativa:
Los pilones de las esquinas también son interesantes y constituyen una de las primeras aplicaciones de porcelana esmaltada realizada especialmente para la construcción, por los Srs. Parvillée, quienes también la probaron en una cúpula del Palacio de las Artes Liberales, con el verde y el amarillo de la cúpula del palacio argelino y los paneles entre las columnas de la galería en el primer piso de la Torre Eiffel. Los pilones de los que hablamos, decorados con incrustaciones de vidrio y loza de colores vivos, nos parecen chillones, con un aspecto de baratijas de bastante mal gusto y carácter poco arquitectónico, pero se trata de un motivo argentino del que no diremos más, simplemente queriendo llamar la atención sobre el nuevo material utilizado.
No encontré una imagen con mejor definición que la siguiente; si bien muestra lo elaborado del diseño de estas placas, con relieves e incrustaciones, no permite identificar ese «motivo argentino» que tan ofensivo le pareció a Monsieur Brincourt.


En las siguientes fotografías, varios productos de Parvillée en la fachada principal. Se ve claramente el diseño de los azulejos del Nº 25, el gran marco de las loggias, y si bien la descripción es ambigua, los revestimientos del 1er piso (Nº 26) deben ser las baldosas que tapizaban las paredes de las mismas. Los pilones intermediarios de esta fachada y de la trasera (Nº 27) llevaban placas con cabujones de vidrio verde, como las metopas señaladas en el friso de la fachada lateral, donde eran angulares, y en esta, rectas.
Vemos también que los empalmes (Nº 24) en esta fachada eran diferentes a los de las laterales, con un motivo autóctono representando la cabeza de un felino.

Muller
El presupuesto de Émile Muller (según algunos autores, Müller), del 20 de noviembre de 1888, es el que menos información provee. La fábrica estaba en 6, rue Nationale, Ivry-Port, suburbio al sudeste de París. Cotizó 22.200 francos para sus piezas en gres, con y sin esmaltado, pero no las detalla. Comparando con los de sus colegas habría provisto ocho items, los Nº 12 a 15 y 18 a 21.

De varias fuentes sabemos que fue el responsable del basamento del edificio. Además de la detallada descripción de J. Brooke que vimos en Colores, también lo menciona Maurice Brincourt:
Toda el basamento, de gres vidriado, decorado con bandas horizontales de escudos de carácter japonés, y rematado con un friso de gatos geométricos con un diseño tomado de un motivo argentino, tiene un aspecto original y que invita a prestar atención al nuevo producto del Sr. Muller.
Piezas sin proveedor identificado
Quedan varias piezas cerámicas de las que ignoramos el fabricante, porque no se las menciona en los documentos disponibles.
Los vértices de las frontones de las cuatro fachadas llevaban una cerámica decorativa con un bovino en las laterales, y un pavo real en las delantera y trasera. Una mención a «estelas» realizadas por Muller haría suponer que eran de su empresa:
… les soubassements en grès avec les frises de chats et bandeaux émaillés, et les garnitures de chéneaux et stèles du palais de la République argentine, …
… los basamentos en gres con los frisos de gatos y las bandas esmaltadas, y los adornos de las canaletas y estelas del palacio de la República Argentina…
Henry de Chennevières

No está claro si las metopas de la franja superior del friso, de color oscuro en esa foto, eran de cerámica o, como sospecho, de fundición de hierro. Tampoco se ven canaletas en los techos, salvo que estas fueran su borde exterior.
Las metopas del friso superior de la planta baja también llevaban cabujones de vidrio, color verde según el presupuesto de Néret, pero en las fotos parecen de un color claro. Pese a que no las menciona en su presupuesto, posiblemente también fueran de Parvillée.

Tampoco figura el autor de la faja de la cúpula principal. Era mucho más elaborada que las de los cupulines; sus 16 placas llevaban incrustaciones en mosaico, y cabujones de por lo menos tres colores y tamaños. Tal vez también de Parvillée, quien parece haber sido el único que adosaba cabujones de vidrio a las placas. Otra posibilidad es que las haya fabricado Facchina, responsable de los mosaicos de la fachada principal.


La gran mayoría de estas piezas cerámicas fueron desapareciendo gradualmente del reconstruido Pabellón. La estructura metálica oscilaba, expuesta a los vientos en la ceja de la barranca, y los cerámicos, como los mosaicos que adornaban la fachada principal, se desprendían.
Es triste ver el deterioro gradual, como en este detalle de una foto de 1906, gentileza de Daniel Sale (gracias!). Faltan no sólo placas enteras en ese pilón, sino también un cabujón en una de ellas. Tampoco quedaban teselas del mosaico diseñado por Roll para ese lado de la fachada.
La faja de la cúpula principal fue reemplazada por otra de diseño más sencillo, como vimos en Cúpulas. Las placas de Parvillée en los pilones esquineros e intermediarios, por ladrillos.
Una de las útimas fotos del Pabellón, de 1932, permite ver que la mayoría de las piezas cerámicas había desaparecido. Las que aún perduraban eran las metopas, dovelas, fajas de los cupulines y marcos de las loggias, de Parvillée, pero no sus empalmes; algunos de los zócalos bajo las ventanas, de Lœbnitz, y los frisos de los pilones esquineros y los escudos y piñas de las espigas. El basamento de Muller, aparentemente intacto.

Quién sabe si algunas de estas piezas son parte de lo supuestamente sepultado en Palermo en 1935, junto a las vías del actual ferrocarril Mitre y a unos galpones del Gobierno de la Ciudad. En ese lugar estaba entonces la Trituradora Casares. Tema de una futura nota…
Procesamiento de imágenes, gentileza de Gabriel de Meurville
Fuentes
- Archivo General de la Nación, Buenos Aires. Fondo Exposición de París, Documentos Escritos, Sala VII, Legajo 3586, y Departamento de Documentos Fotográficos
- Bibliothèque nationale de France, département Estampes et photographie
- CeDIAP- Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Pública. AABE- Agencia de Administración de Bienes del Estado
- Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires – Fondo Eduardo Schiaffino
Bibliografía
- Alcorta, Santiago (ed.), La República Argentina en la Exposición Universal de París de 1889 – Colección de Informes Reunidos, París, P. Mouillot, 1890
- Brincourt, Maurice, «Les petits palais et pavillons», Revue des arts décoratifs, t. X, 1889-1890
- Chennevières, Henry de, «La céramique monumentale – M. Émile Müller», Revue des arts décoratifs, t. X, 1889-1890, p. 133
- Montgolfier-Seznec, Flavie de, bajo la dirección de Bruno Foucart, Théodore (1817-1885) et Albert (1849-1939) Ballu : architectes constructeurs et restaurateurs, tesis defendida el 14/3/2015, Université Paris-Sorbonne
- Stick, L., «Exposition Universelle et Internationale de 1889 – Pavillons annexes», en La Semaine des constructeurs, IIe Série, 3me Année, Nº 23, Paris, 1 Décembre 1888 p. 268
AL: Cada capítulo me impresiona mas, porque entras profundamente en particularidades que creo son muy difíciles y escabrosas de investigar. Ademas,desde un lugar que no tiene nada que ver con nosotros y no se que tanto con la Exposición.Si, ya se que internet existe, pero realmente es admirable. Espero que andes bien de salud y de ánimo, y…… que no leas mucho sobre Argentina. Esto es mas que preocupante. Te mando un abrazo jorge
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Muchas gracias, Jorge, y sí, leo mucho sobre Argentina, y el 19… No los envidio. Abrazos.
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Excelente trabajo, minucioso y con una descripción muy detallada. Felicitaciones por el gran trabajo.
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Muchas gracias, Teo!
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