Motivos autóctonos
La versión original del folleto de las bases del concurso organizado en París para el diseño del Pabellón Argentino (ver 1886-1888: Del inicio al concurso de diseño), no fechada pero probablemente de fines de 1887, incluía una resignada frase que no figuró en la definitiva:
Siendo la República Argentina un país nuevo, sus ciudades, sus monumentos no se distinguen por un estilo arquitectónico particular.
La documentación disponible sobre las decisiones tomadas sobre la decoración del edificio es escasa, escueta y ambigua. No hay registros de lo conversado y acordado con Albert Ballu, el arquitecto francés cuyo diseño resultó finalmente elegido, pero es evidente la diferencia conceptual con el pabellón de México, un imponente templo diseñado por arquitectos de ese país evocando estilos tradicionales.


Tampoco está claro cómo surgió la idea de incorporar motivos autóctonos al pabellón argentino. Varias publicaciones en París – libros y crónicas periodísticas – mencionaron que el origen de los entregados a los fabricantes de los materiales usados en la construcción del pabellón era el museo de La Plata, algo que sin duda fue divulgado por la comisión argentina.
Es, como se puede juzgar de estos lijeros (sic) apuntes, una arquitectura y un decorado completamente nuevos y que seguramente han de alcanzar éxito en el porvenir, y debemos hacer constar, rindiendo en ello justicia, que la mayor parte de los documentos de que se han servido para inspirarse los artistas que en esta obra han colaborado, eran procedentes del museo de la Plata.
Luis Bravo
De nombreux documents envoyés du musée de La Plata ont inspiré les praticiens.
Alfred Picard
Muchos documentos enviados desde el museo de La Plata inspiraron a los especialistas.
Pour conclure nous ajouterons que la plupart des documents dont les praticiens se sont inspirés pour la décoration ont été envoyés du musée de la Plata.
Bulletin Officiel de l’Exposition Universelle de 1889
Para concluir agregaremos que la mayoría de los documentos en los que se inspiraron los especialistas para la decoración fueron enviados del museo de La Plata.
Todo el resto de la decoración – los cristales, las vitrinas, la cúspide, las puertas de hierro forjado, el pasamano de la escalera, etc., está ejecutado segun dibujos indios conservados en los museos argentinos.
Jules Méry en El Sud Americano
El 20 de abril de 1888, Henri Cabirau, secretario de la comisión argentina en París, escribe a Antonino Cambacérès, presidente de la de Buenos Aires:
Je vous prie de demander à Don Pancho Moreno de continuer à m’envoyer les dessins des décorations du musée de La Plata.
En outre des maquettes qu’il fait exécuter je lui serai obligé de bien vouloir faire relever des calques des figures grandeur d’exécution, ceci facilitera énormément le besogne des fabricants de faïences. Les calques pourront être au trait simplement, mais devront porter un numéro correspondant aux dessins coloriés des maquettes.Le ruego solicite a don Pancho Moreno continuar enviándome los dibujos de las decoraciones del museo de La Plata.
Además de los modelos que hace preparar le agradeceré realizar calcos de las figuras de tamaño real, esto facilitará mucho el trabajo de los fabricantes de cerámicos. Los calcos pueden ser simplemente en línea, pero deben llevar un número correspondiente a los dibujos coloreados de los modelos.
Francisco P. Moreno, el perito, era el fundador en 1877 y director vitalicio del museo de La Plata. Según lo informado por el Dr. Farro y la Lic. Faiad de esa institución, a quienes agradezco, no se conserva en su archivo histórico la correspondencia con París o con la comisión porteña sobre este tema, ni copias o fotografías del material enviado.
Meses antes, en diciembre de 1887, se le había encargado a Moreno una memoria, según lo registrado en el Libro de Actas de la comisión porteña, pero no hay otra referencia hasta el acta del 9 de marzo de 1888, cuando aquél remitió dos vales por 300 pesos, «importe de los empleados que ocupa para el desempeño de los trabajos ordenados por la Comisión Directiva». No queda claro si se refieren a la preparación de la memoria o a los motivos decorativos.
En su carta del 20 de julio de 1888, Eugenio Cambacérès, delegado de la comisión en París, escribe a su hermano:
Háganos saber si el museo de La Plata piensa mandarnos pinturas decorativas y esculturas para adornar nuestro pabellón, si así fuera podría Ud. mandárnoslas inmediatamente, a lo menos las dimensiones de los cuadros.
Nuevamente la ambigüedad: no parecen ser éstos los motivos decorativos, sino más bien piezas sueltas con las que se pensaba adornar el interior del edificio.
El siguiente 4 de octubre, don Eugenio envia un nuevo reclamo a su hermano pero la referencia a la decoración «interior» confunde, ya que varios motivos se usaron en el exterior del edificio. ¿Sería un nuevo conjunto de motivos? Cuesta creer que los fabricantes de cerámicos todavía estuvieran esperando recibir los diseños.
Debo observar al Señor Presidente que no hemos recibido aún las copias de los dibujos del museo de la Plata, no obstante el tiempo transcurrido desde que fueron solicitados del Sr. Moreno. Convendría que el Señor Presidente activara dicho envío afin de que los dibujos referidos se encuentren en esta al darse principio a los trabajos de decoración interior en el Pabellón Argentino.
En su carta del 22 de noviembre finalmente acusa recibo de los mismos, y parece confirmar que su destino eran pinturas y no los cerámicos del revestimiento exterior:
Vistas de la Plata – Hemos recibido las vistas de la Plata que van a servirno (sic) para las pinturas decorativas.
Los motivos
Figura alada
Aparece en las fachadas laterales, en placas cerámicas ocupando los espacios triangulares formados sobre los arcos de medio punto de los ventanales en los costados del frontón.


La figura, antropomórfica y alada, como señaló amablemente el Dr. Bonomo del Museo de La Plata, representaría un personaje sacrificador muy presente en la iconografía andina. Se ven similares decorando las hileras superior e inferior del friso de la Puerta del Sol en Tiahuanaco.

Personaje
También llenando un espacio triangular en los balcones laterales de la fachada principal y en los laterales de la escalera al primer piso, esta figura aparece de frente, con una corona o tocado de plumas. No se llega a distinguir el diseño en los extremos.


Friso de felinos
El más visible de los motivos, representaba un puma o yaguareté y decoraba el borde superior del muro de basamento, rodeando todo el edificio. Realizado en grès esmaltado por la empresa Émile Muller, el felino en amarillo se destacaba sobre un fondo verde (gracias Cristina Corsini!).


También aparece en uno de los dos marcos de los retratos de próceres que decoraban el interior del tambor de la cúpula principal.
Estos marcos fueron creados por Charles-Joseph Lameire y como se ve en el retrato de Carlos María de Alvear, el artista combina la figura del animal con guardas y detalles geométricos.
Serpiente bicéfala
Aparece en el interior del pabellón, decorando las columnas que soportaban la cúpula principal. Se la ve en dibujos basados en fotos del edificio en París, y en Buenos Aires de 1895, pero no en imágenes de 1911 o posteriores, cuando ya se había instalado el MNBA. Una de ellas (arriba, a la derecha) muestra lo que parece ser un rastro borroso en un tramo de columna.



Animal antropomorfo

El otro marco de los retratos de próceres muestra, como se ve en el de Juan Lavalle, un perro o lobo de larga cola, sentado y erguido en actitud ceremonial, con un elaborado tocado y sosteniendo lo que parece ser un cetro o bastón.
Como en el otro diseño, Lameire lo complementa con guardas y dibujos geométricos.
Otros motivos
Cuando el Pabellón Argentino fue rearmado frente a la plaza San Martín en 1893, en el lado derecho de la nave de la planta baja se instaló una pequeña sala de espectáculos, que ya comentamos en la nota El teatrito celeste.
Carlo Morra, su creador, utilizó algunos de estos motivos en su decoración. En la foto siguiente se ve el felino y la serpiente, pero además de las guardas usó otro – un cuadrado de punta, con un dibujo geométrico en su interior, aplicado en el frente de los palcos.

Las fotos son de muy baja definición, pero este motivo remite al que decoraba el centro de las hojas de la gran puerta de entrada.



Aquí lo vemos, recreado por Gabriel de Meurville, quien señaló el juego con los números tres y nueve (gracias!), algo que se repite en el diseño de las fachadas del edificio – tres arcos centrales, nueve laterales en grupos de a tres.

No he podido encontrar referencias a este motivo; la destacada ubicación que se le dió en las puertas y el hecho de que fuera usado nuevamente por Morra (si era el mismo) sugiere que se lo consideraba relevante. De ser un símbolo masónico, alguien ya habría puesto el grito en el cielo; tal vez era una «firma» esquemática de Ballu.
Es probable que hubiera otros motivos, pero la baja definición de las fotografías no permite ubicarlos o identificarlos.
La bibliografía consultada no prueba que estos motivos hayan sido usados en nuestro país; mientras no surjan otras fuentes o alguien lo indique, queda flotando la pregunta de por qué el Perito Moreno eligió, para decorar el Pabellón Argentino, motivos de culturas andinas como las de Bolivia y Perú.
Agradezco también a la Lic. Susana Larrambebere, al Lic. Roberto Fiadone y al Arq. Daniel Schávelzon la paciencia que tuvieron para responder a mis consultas.
Fuentes
- Archivo General de la Nación, Buenos Aires. Documentos Fotográficos y Documentos Escritos, Sala VII, Fondo Exposición de París
- Libro de Actas de la Comisión Directiva, Exposición Universal (1887-1891), Legajo 3594
- Cabirau, Henri F. a Antonino C. Cambacérès, Cartas: París, 20/4/1888, Legajo 3586
- Cambacérès, Eugenio a Antonino C. Cambacérès, Cartas: París, múltiples fechas, Legajo 3586
- Méry, Jules, «El Palacio de la República Argentina en la Exposición de París», en El Sudamericano, Año I, Nº 21, 20 de mayo de 1889, pág. 415
- Buenos Aires, Año II, Nº 57, 10 de mayo de 1896, pág. 10
- Bulletin Officiel de l’Exposition Universelle de 1889 – Quotidien Illustré, París, 2e Série, Nº 65, vendredi 19 Juillet 1889
- Revue Illustrée du Rio de la Plata, Première année, Nº 1, septembre 1889, p. 5
- Museo de La Plata
- Archivo Histórico, Dr. Máximo Farro
- Departamento de Dibujo e Ilustración Científica, Lic. Samanta Faiad
- División de Arqueología, Dr. Mariano Bonomo
Bibliografía
- Ambrosetti, Juan B., Los pucos pintados de rojo sobre blanco del valle de Yocavil, Buenos Aires, Juan A. Alsina, 1903
- Ambrosetti, Juan B., Notas de arqueología calchaquí, 1a. serie, Buenos Aires, La Buenos Aires, 1899
- Bravo, Luis, América y España en la Exposición Universal de París de 1889, Paris, Imprimerie Administrative Paul Dupont, 1890
- Brooke, J., «Tile and Mosaic Working», en Reports of artisans selected by the Mansion House Committee to visit the Paris Universal Exhibition, 1889, London, C. F. Roworth, 1889 (gentileza de Cristina Corsini)
- Exposition Universelle Internationale de 1889 à Paris, Catalogue spécial officiel de l’exposition de la République Argentine, Lille, Imprimerie L. Danel, 1889
- Gutiérrez, Ramón y Rodrigo Gutiérrez Viñuales, Historia del arte iberoamericano, Barcelona, Lunwerg, 2000
- Gutiérrez, Ramón y Rodrigo Gutiérrez Viñuales, “Lo prehispánico en el arte y la arquitectura en América”. En: Schávelzon, Daniel y Tomasi, Jorge (coords.), La imagen de América. Los dibujos de arqueología americana de Francisco Mújica Díez de Bonilla, Buenos Aires, FAMSI-Fundación CEPPA-Ediciones El Corregidor, 2005
- Nadal Mora, Vicente, Manual de arte ornamental americano autóctono, Buenos Aires, El Ateneo, 1943
- Picard, Alfred, Rapport Général, Exposition Universelle Internationale de 1889 à Paris, Paris, Imprimerie Nationale, 1891, t. 2
- Stiassny, Wilhelm and E. Rasetti, The Paris Universal Exhibition Album 1889, London/Paris/New York, [1889?]