Retratos de próceres

Retratos de próceres

AGN Inv. Nº 765_A (detalle)

El libro de actas de la Comisión Directiva de la Exposición Universal de 1889, a fojas 157, registra que reunida la misma el 14 de noviembre de 1888 en sus oficinas de Buenos Aires su presidente Antonino C. Cambacérès declaró abierta la sesión a las cuatro y cuarenta minutos de la tarde. Leída y observada el acta de la sesión anterior se pasó a tratar los asuntos a despacho, siendo el tercero un telegrama del delegado en París (su hermano Eugenio) pidiendo veinte retratos de hombres notables de la República, ya fallecidos, para otros tantos medallones que habían de decorar el pabellón argentino. Se acordó su envío, comisionando a la Secretaría para su recolección y remisión y designándose a los siguientes hombres públicos: Saavedra (C.), Castelli, Belgrano, Azcuénaga, Mattheu (sic), Alberti, Larrea, Passo, Moreno, Laprida, Puigrredon (sic), Rivadavia, Urquiza, Derqui, Sarmiento, Avellaneda, San Martín, Paz, Brown y Alsina (A.). Firmaron el acta el presidente y el secretario Julio Fernández; sería la penúltima que presidiría Antonino, ya que fallecería súbitamente dos semanas después en Glew, provincia de Buenos Aires.

Eugenio Cambacérès le escribe desde París el 22 de noviembre acusando recibo de su carta del 20 de octubre – la correspondencia por via marítima entre las dos ciudades tomaba hasta casi un mes. En la quinta página y bajo el rubro Retratos pedidos, le recuerda:
 Por telegrafo le pedí 20 retratos de hombres políticos fallecidos para los medallones de nuestro Pabellón. Suplico a Vd. apure ese envío.

Sorprende que Eugenio enviara otro telegrama a su hermano habiendo ya fallecido, recibido en Buenos Aires el 7 de diciembre:
Mande veinte retratos hombres publicos fallecidos medallones pabellon.

El telegrama lleva la anotación “Envíense”, con la firma del secretario de la comisión porteña. Una explicación sería que “Cambaceres” era la abreviada dirección cablegráfica de la comisión registrada en la empresa parisina, y Eugenio continuaba utilizándola.

Como se observa en la foto del interior de la cúpula, los retratos eran imágenes hexagonales. Fueron realizados por un artista de apellido Toussaint; no está claro si era el belga Fernand Toussaint porque según datos biográficos habría tenido sólo 15 años al crearlos.

Llevaban elaborados marcos decorativos basados en diseños autóctonos, creados por Charles Joseph Lameire (francés, 1832-1910) en dos motivos diferentes que se alternaban en el friso. Estos diseños eran parte de un conjunto enviado desde el entonces flamante Museo de La Plata. También se utilizaron decorando el exterior, lo único realmente argentino en la estructura del pabellón. Al pie de cada imagen se leía el nombre del prócer – aquí, Alvear y Lavalle.

Los retratos eran dieciséis y de grandes dimensiones; conociendo el diámetro de la cúpula se puede estimar su tamaño, casi dos metros de ancho por tres y medio de alto. No se ha encontrado en la documentación cuál era el soporte – si tela, madera o posiblemente cartón. Olga Vitali, la gran investigadora del Pabellón y descubridora del galpón en Mataderos armado con hierros del antiguo edificio, escribió que estaban realizados en vidrios azulados, elección que no se explicaría al no ser transparente el friso de la cúpula, más la fragilidad de ese medio y los reflejos que se producirían dificultando la visibilidad. Además es poco probable que siendo de vidrio hubieran sobrevivido el traslado desde Francia.

En mayo de 1933, ya desarmado el pabellón, se realizó en la Dirección Nacional de Bellas Artes, cuya nueva sede era el Palais de Glace, una exposición de estos retratos. Tal vez la primera allí, ya que en esos mismos días también se inauguraba el Museo Nacional de Bellas Artes, en lo que había sido la Casa de Aguas, refaccionada por Alejandro Bustillo. Una nota sobre la muestra en la revista Caras y Caretas del 3 de junio reproduce quince y sorprende ver las diferencias entre los retratados y los seleccionados inicialmente: desaparecieron Saavedra, Castelli, Azcuénaga, Matheu, Alberti, Larrea, Paso, Laprida, Derqui, Avellaneda y Alsina, reemplazados por Alvear, Lavalle, Dorrego, López y Planes, Vélez Sarsfield y Arenales. Interesante material para el análisis de un historiador.

Nuevamente según Vitali, el décimosexto retrato era el de Antonino Cambacérès, el malogrado primer director de la Comisión de la Exposición Universal. No se han encontrado menciones a esta decisión en la documentación, obvio homenaje aunque cuestionable porque pese a su distinguida trayectoria no estaba a la altura de la de los demás próceres representados. Como lo prueba el detalle de los pagos realizados a los artistas en París (preparado en junio de 1889), Toussaint realizó diecisiete, lo que le valió el pago de otros 150 francos, el costo individual. Lameire no cobró un adicional, por lo que su colega debe haber trabajado directamente sobre el que se decidió reemplazar. Su ausencia en la nota sobre la exhibición sugiere que no fue parte de la misma, y queda el interrogante de cuál fue el prócer desplazado.

Los comentarios en la bibliografía sobre estos retratos son neutros, con una excepción. Henri Anry (un seudónimo?), en un largo artículo sobre el pabellón publicado tanto en el Livre d’or de l’exposition como en L’Exposition chez soi, pese a aportar un dato importante sobre su colorido es lapidario:

Bajo la cúpula central, de 28 metros de altura, se han dispuesto medallones monocromáticos, retratos de políticos argentinos desde la independencia. Con el debido respeto, se parece un poco a una colección de sellos postales.

No se lo puede culpar… y queda también la incógnita sobre cuál sería el color. Anry usó el término camaïeu; de haber sido tonalidades de gris, habría escrito grisaille – salvo que fuera su error. O tal vez eran azulados.

Se desconoce el paradero de estas obras. No hay registro de que hayan pertenecido a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes; Laura González, del área de Documentación y Registro del museo, informa que trabajó 28 años en el Palacio Nacional de las Artes (Palais de Glace) y que tampoco son parte del patrimonio de esta institución.

Fuentes

  • Archivo General de la Nación, Buenos Aires. Fondo Exposición de París, Documentos Escritos, Sala VII, Legajos 3586 y 3594
  • Vitali, Olga, 1889: La Argentina en la Exposición Mundial de París, en Todo es Historia, Nº 243, septiembre 1987, p. 30
  • Huard, Charles-Lucien (ed.), 1889 – Livre d’or de l’exposition, Paris, L. Boulanger [1889]
  • Sin autor, L’Exposition chez soi – 1889, 2 vols., Paris, Boulanger [1889]
  • Bénézit, Emmanuel y Jacques Busse. Dictionnaire critique et documentaire des peintres, sculpteurs, dessinateurs et graveurs de tous les temps et de tous les pays par un groupe d’écrivains spécialistes franc̦ais et étrangers, Paris, Gründ, 1999

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