Cúpulas

Cúpulas

El diseño de Albert Ballu para el Pabellón Argentino contemplaba una gran cúpula principal, rodeada de cuatro más pequeñas.

CeDIAP Inventario Nº 0315-05564 (det.)

Como toda la estructura de hierro, la de las cúpulas -visible en esta foto tomada durante la construcción del Pabellón en París – había sido realizada por la Société des ponts et travaux en fer, ganadora de la licitación de ese rubro de la obra. La empresa tenía sus oficinas parisinas en el número 80 de la rue Taitbout, cuando las de la comisión argentina estaban en el 85 de la misma calle – prácticamente enfrente.

La empresa de Georges Néret había obtenido la licitación para toda la vidriería de la obra; la única excepción eran los vitrales, realizados por Eugène Oudinot, pero también instalados por Néret.

El fotógrafo francés Hippolyte Blancard (1843-1924) documentó en numerosas imágenes la Exposición Universal de París de 1889; hoy se conservan en esa ciudad en el departamento Estampes et photographie de la Bibliothèque nationale de France (BnF). Una de esas imágenes de la fachada del Pabellón Argentino permite apreciar los detalles constructivos de las cúpulas del edificio.

BnF, département Estampes et photographie, BOITE FOL A-EO-508 (12) (det.)

La foto muestra claramente la estructura en gajos y aristas entrantes de la cúpula principal; estas últimas no llegaban al tercio superior, eran de vidrio de color azul y muestran muchas más subdivisiones que las frontales, aparentemente de vidrio translúcido blanco.

El Archivo General de la Nación conserva en su fondo Exposición de París un extenso documento fechado en esa ciudad el 4 de agosto de 1888, firmado por Henri Cabirau, ingeniero y secretario de la comisión argentina. Detalla los adjudicatarios de las licitaciones para cinco rubros de la obra – carpintería, escultura de ornamento, vidrios ordinarios, vidrios artísticos y plombería/zinc, adjunta las especificaciones (cahiers des charges) preparadas para cada una por el arquitecto Albert Ballu y las ofertas recibidas de los distintos proveedores. No son los documentos originales sino copias de los mismos y ocupan más de treinta páginas. El reverso de la página 10 y la 11 se refieren a la cúpula principal.

AGN Documentos Escritos, Sala VII, Legajo 3586

Sin entrar en mayor detalle, se nota que la descripción en este documento es muy diferente a lo que se ve en la cúpula terminada. Lo más radical es que menciona 22 gajos, cuando finalmente resultaron 16, el mismo número que los retratos de próceres que decoraban el interior del tambor. Lo otro sorprendente es que el color especificado para los vidrios en las aristas entrantes era el verde – inexplicable elección. Sabemos que efectivamente así se hizo, porque cuando Carlos Pellegrini, entonces vicepresidente argentino, llegó a París en abril de 1889 y visitó la obra, una de las modificaciones que exigió fue cambiar esos vidrios verdes por azules. Así consta en el tercer punto de la carta de Ballu a Santiago Alcorta del 15 de ese mes, transcripta en las minutas de la sesión de la comisión argentina del 23.

AGN Documentos Escritos, Sala VII, Legajo 3586 (det.)

El semanario parisino La Semaine des constructeurs describió las cúpulas en un artículo publicado el 27 de julio de 1889:

Au centre s’élève une coupole principale, à dôme ovoïde, flanquée de quatre coupoles secondaires. Toutes sont recouvertes en verre coloré, et la coupole centrale porte en outre une ceinture de mosaïques, piquée de cabochons ou globes de verre, taillés et diversement colorés, qu’éclairent, le soir, de petites lampes à incandescence, fixées à leur intérieur, ce qui en fait un chapelet de pierres précieuses.

En el centro se levanta una cúpula principal, de domo ovoide, flanqueada por cuatro cúpulas secundarias. Todas están revestidos de vidrios de colores, y la cúpula central lleva también un cinturón de mosaicos, salpicados de cabujones o globos de vidrio, tallados y de variados colores, que se iluminan al anochecer con pequeñas lámparas incandescentes fijadas en su interior, formando un rosario de piedras preciosas.

Dos dibujos publicados en ese y otro artículo muestran versiones más ajustadas a lo que describe el documento. En el primero, el número de gajos es claramente mayor que en la versión final; aparecen divididos horizontalmente en tres partes, como dice el texto, y las hendiduras llegan hasta la cima. Lo que es muy diferente es la decoración del tambor.

La Semaine des constructeurs, 27/07/1889, p. 52 (det.)

El segundo también muestra ese mayor número de gajos y si bien están divididos en tres, las proporciones son distintas – los inferiores mucho más pequeños. La decoración del tambor es más parecida a la definitiva, aunque con diferencias, y lleva una guarda superior e inferior que no coincide con la que finalmente se realizó. Lo curioso es que ambas imágenes son de artículos publicados en julio de 1889, cuando el Pabellón había sido completado e inaugurado varios meses antes. Esto sugiere que el redactor de estos artículos estaba usando diseños originales provistos por el estudio de Ballu, que no se correspondían con lo realizado. No se dispone de documentación sobre los motivos de las modificaciones del diseño.

La Semaine des constructeurs, 13/07/1889, p. 30 (det.)

Los cupulines eran cuatro, rodeando la principal. El documento presenta sus especificaciones en la segunda mitad de la página 11, donde las llama coupoles d’angles. También en gajos, requerían 80 piezas de vidrio o sea 20 para cada uno y en este caso, coinciden dibujos y fotos. No estaban subdivididos como las de la principal y pese a que no se menciona el color, parecen haber sido en París de un vidrio blanco nacarado.

En la que tal vez sea una de las últimas fotos del Pabellón en París, lo vemos en segundo plano, detrás de la Casa Sudanesa. Charles Garnier, el creador del Teatro de la Ópera de París, organizó la muestra Historia de la habitación humana en la Exposición Universal de 1889. Se desarrollaba a lo largo del quai d’Orsay, sobre el Sena, con 44 viviendas, y esta era una de ellas. En la fotografía estereoscópica de Léon y Lévy, la luz atraviesa al amanecer las cúpulas vidriadas pero sorprende que no se note la diferencia de color entre los gajos de la cúpula principal. Por el desorden y la suciedad, la foto debe haber sido tomada en invierno, a fines de 1889, ya clausurada la exposición, de la que lo único que se conserva en París es la Torre Eiffel.

Léon et Lévy, Roger-Viollet Inv. Nº 79865-14 (det.)

En Buenos Aires

La empresa Juan Waldorp y Cía. obtuvo en 1893 la licitación para la reconstrucción del Pabellón frente a la plaza San Martín. Cuando se hizo cargo de los numerosos bultos en los que se había transportado el edificio, que estaban en depósitos desde noviembre de 1890, se descubrió que muchas partes estaban rotas, entre ellas los vidrios de las cúpulas. No se sabe si fue durante el viaje desde Francia, en los traslados ya en Buenos Aires o en los mismos depósitos.

Pese a que el contrato especificaba que el aspecto del rearmado Pabellón debía ser idéntico al que tenía en París, Waldorp debe haber logrado una excepción porque como explica Eduardo Schiaffino, director del Museo Nacional de Bellas Artes desde su creación en 1896 hasta 1910, no se repusieron esos vidrios y la estructura metálica de las cúpulas fue forrada con láminas de plomo, desapareciendo las aristas entrantes. Sorprende que se haya aceptado ese cambio, porque la consecuencia fue que los recintos bajo las cúpulas quedaron a oscuras. Y el bonito sol dorado que remataba la cúpula principal en París tampoco apareció en Buenos Aires.

Albúmina de Samuel Rimathé, circa 1900, colección del autor (detalle)

Sin embargo, una no se rompió o pudo ser rescatada, ya que se ve en este detalle de una foto atribuida a Enrique C. Moody que la pequeña que se ve en primer plano todavía era una de las originales de vidrio.

Fotografía atribuida a Enrique C. Moody, circa 1895, colección del autor (det.)

Durante la Exposición Nacional de 1898, una fotografía posteada por Sergio Pedro Recouvreux en Fotos de Buenos Aires a través del tiempo (Facebook), tomada en el primer piso del Pabellón en la sección Escuelas Públicas de la Capital, muestra la luz atravesando esa cúpula vidriada mientras las demás están a oscuras. Imágenes posteriores indican que en algún momento fue también reemplazada, tal vez para uniformizar el aspecto.

El Monitor de la Educación Común

Deterioro y modificaciones

El Pabellón, en la ceja de la barranca sobre el río, estaba expuesto a vientos que hacían oscilar la estructura metálica, desprendiendo teselas de los mosaicos decorativos como los de la fachada y los que adornaban el tambor de la cúpula principal. Como se puede ver en la siguiente foto, que estimo algo anterior a 1900, poco quedaba del mosaico que Félix Barrias había creado para la fachada, y que originalmente mostraba un pastor con su caballo y ovejas. La cobertura de las cúpulas también se iba deteriorando, y se las reparaba con antiestéticos parches. Los cupulines parecen menos afectados.

CeDIAP Inv. Nº 0315-315-004 (det.)

La Unión Industrial se había hecho cargo del Pabellón a fines del año 1900, instalando la Exposición de Productos Nacionales. Posiblemente entonces, o durante la organización de la importante Exposición de Higiene, que se inauguraría en abril de 1904 e implicó la construcción de varios pabellones temporarios rodeando al Argentino, se realizó una extensa refacción del edificio. Aparte del arreglo de la cobertura de la cúpula principal, se retiró toda la decoración en mosaicos y cabujones de vidrios de colores del tambor de la misma, y los restos de los dos grandes mosaicos de los laterales de la fachada principal. Todavía se mantenía el cupulín de vidrio.

Albúmina de Samuel Boote, 1904, colección del autor (detalle)

Para 1906 ya se había repuesto la decoración del tambor de la cúpula principal, con cabujones pero en un diseño mucho más sencillo que el original, y sin mosaicos. Se lo ve en este detalle de una foto de ese año debida a Enrique C. Moody, gentileza de Daniel Sale, que además muestra que se había retirado la cobertura original de vidrio del único cupulín que la conservaba.

Enrique C. Moody, Colección Daniel Sale (det.)

La última modificación tuvo lugar a fines de 1910: durante las refacciones del edificio para alojar al Museo Nacional de Bellas Artes, se abrieron ventanas ovaladas en el perímetro de la principal, para iluminar el interior. Probablemente al mismo tiempo se recubrieron todas las cúpulas con láminas metálicas de una textura escamada, tal vez de cobre. Este sería el aspecto que mantuvieron hasta 1933, cuando el Pabellón fue finalmente desarmado.

CeDIAP Inventario Nº 0315-01522 (detalle)

Fuentes

  • Archivo General de la Nación, Buenos Aires. Fondo Exposición de París, Documentos Escritos, Sala VII, Legajo 3586, y Departamento de Documentos Fotográficos
  • CeDIAP – Documentos pertenecientes al CeDIAP – Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Pública. AABE – Agencia de Administración de Bienes del Estado
  • Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires – Fondo Eduardo Schiaffino
  • Bibliothèque nationale de France, département Estampes et photographie
  • La Semaine des constructeurs, Journal hebdomadaire illustré des travaux publics et privés, Paris; IIe Série, 4me Année, Nº 3, 13 Juillet 1889, p. 30-32, & Nº 5, 27 Juillet 1889, p. 52-53
  • El Monitor de la Educación Común, Nº 312, 31 de marzo de 1899

Bibliografía

  • Alcorta, Santiago (ed.), La República Argentina en la Exposición Universal de París de 1889 – Colección de Informes Reunidos, París, P. Mouillot, 1890
  • Picard, Alfred, Rapport Général, Exposition Universelle Internationale de 1889 à Paris, Paris, Imprimerie Nationale, 1891
  • Schiaffino, Eduardo, La pintura y la escultura en Argentina1783-1894, edición del autor, Buenos Aires, 1933

5 comentarios sobre “Cúpulas

  1. Excelente trabajo de investigación.
    La observación de los detalles a través de los años que nos muestra, Alejandro, es sorpredente y de sumo interés para quienes seguimos este blog.

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  2. Con una permanencia de apenas cuatro décadas en nuestra ciudad y tras nueve décadas desde su desaparición, el mítico Pabellón Argentino renace a través de está página con imágenes y datos dignos de asombro. Otra magnífica adición que denota conocimientos, cuidado y respeto para compartir la historia del fabuloso edificio.

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